Los filósofos apuntan: La “Guía ética” debe corregirse

Pensado para su análisis y discusión, el documento impulsado por López Obrador y presentado por él este noviembre está incompleto, de acuerdo con los miembros del Observatorio Filosófico de México, y no fue objeto de consulta alguna, como se prometió. Les parece que no ofrece explicaciones filosóficas, cae en el subjetivismo y se confronta con el principio laicista; además uno de sus fundadores, Gabriel Vargas Lozano, escribió al presidente una carta, que no ha recibido respuesta, en la que explica que la guía no distingue ética de moral, como lo explica en entrevista.

El documento La guía ética para la transformación de México –cuyo propósito es contribuir a la construcción de una convivencia nacional pacífica, cívica, con libertad, paz, justica, dignidad y seguridad– “no analiza los temas desde una perspectiva filosófica y científica, más bien adopta una moral normativa, es decir, del deber ser”, y no incluye “la situación” de los jóvenes, los indígenas, las mujeres y los ancianos.

“¡Está incompleto!”, advierte Gabriel Vargas Lozano, miembro fundador del Observatorio Filosófico de México (OFM), autor de 15 libros y profesor e investigador de filosofía en la Universidad Autónoma Metropolitana de Iztapalapa.

La guía se conforma por 20 principios y valores, distribuidos en 26 páginas, así: Del respeto a la diferencia, De la vida, De la dignidad, De la libertad, Del amor, Del sufrimiento y el placer, Del pasado y del futuro, De la gratitud, Del perdón, De la redención, De la igualdad, De la verdad, la palabra y la confianza, De la fraternidad, De las leyes y la justicia, De la autoridad y el poder, Del trabajo, De la riqueza y la economía, De los acuerdos, De la familia y De los animales, las plantas y las cosas (https://www.gob.mx/presidencia/documentos/guia-etica-para-la-transformacion-de-mexico).

El periodista Enrique Galván Ochoa, el escritor Pedro Miguel, el abogado y político José Agustín Ortiz Pinchetti, el vocero de la Presidencia Jesús Ramírez Cuevas, la filósofa Margarita Valdés González Salas y la productora de Argos Comunicación Verónica Velasco Aranda fueron los hacedores del texto, presentado por el presidente Andrés Manuel López Obrador el pasado 26 de noviembre.

En la introducción se lee que el régimen neoliberal y oligárquico que imperó en el país entre los años ochenta del siglo pasado y las dos primeras décadas del siglo XXI, “distorsionó y erosionó la ética que ha caracterizado al pueblo mexicano a lo largo de su historia y ello tuvo como consecuencia un declive moral generalizado en el país”.

Ahí se postula que la guía no es una imposición. Los redactores esperan ofrecer un documento que “aliente a la discusión, es perfectible y está abierto a la corrección y el enriquecimiento por parte de la ciudadanía, sin exclusión alguna”, si bien López Obrador ya dio instrucciones de que se imprima para distribuir a los más de 8 millones de adultos mayores apoyados por el gobierno.

Por ello, el 14 de diciembre pasado el OFM (una organización dedicada al análisis, la promoción y la defensa de la enseñanza, la investigación y la difusión de la filosofía en todos los ámbitos de la sociedad) publicó en su página de internet (www.ofmx.com.mx) un pronunciamiento sobre La guía (https://www.ofmx.com.mx/inicio/wp-content/uploads/2020/12/Pronunciamiento-Gu%C3%ADa-%C3%89tica.pdf) en el que se destaca que “los problemas morales a los que se refiere la guía no proceden exclusivamente del periodo neoliberal, sino que se extienden más allá de éste, como lo sería, por ejemplo, la corrupción en el sistema político”.

Los integrantes del Observatorio se quejan de que, una vez conocida la propuesta, no se hiciera una consulta a los parlamentos abiertos para recoger en forma pública las opiniones de representantes de todos los sectores de la sociedad, y en especial de las y los filósofos.

En el pronunciamiento efectúan cinco consideraciones, una de ellas relativa al espíritu cristiano que anima a la guía, en contraposición al laicismo:

–El Estado no puede ser neutral con respecto a una necesaria moral social, sin embargo, sus propuestas no deberían transgredir sus límites al prescribir formas de comportamiento que corresponden, en rigor, a la subjetividad.

–La forma prescriptiva mediante la cual está escrita la guía implica la omisión del análisis de los contextos en que se llevan a cabo las acciones y la forma en que deberían evitarse los males señalados.

–La forma imperativa mediante la cual la guía está escrita reproduce, en parte, el código moral que ha predicado desde hace siglos la religión cristiana. Frente a ello consideramos que en la enconada lucha entre liberales y conservadores que se llevó a cabo durante el siglo XIX, y que prosiguió en parte del siglo XX, se llegó a la adopción legal del laicismo, que implica que las normas de convivencia deben ser representativas del pensar y del sentir de todas y todos los mexicanos, al igual que el diseño e implementación de las políticas públicas.

–La recomendación de que las personas se conduzcan por el bien y no por el mal debe estar acompañada de una nueva educación y enfoques que realmente sean efectivos para erradicar las raíces de esos problemas, como la desigualdad, la pobreza, el machismo, entre otros.

–En la guía está ausente una reflexión sobre la situación por la que atraviesan actualmente las y los jóvenes. Así también con las y los adultos mayores.”

El filósofo Vargas Lozano informa a Proceso que, a título personal, envió una carta al presidente el pasado 1 de enero, con copia a todos los integrantes de la comisión redactora de la guía, que estuvo inspirada en la Cartilla moral (1944) del humanista y escritor Alfonso Reyes (https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/427152/CartillaMoral_.pdf), la cual el gobierno de López Obrador igual empezó a distribuir en enero de 2019.

Observaciones como ciudadano

Vargas Lozano (Guadalajara, Jalisco, 1947) en su carta, de la cual no ha tenido respuesta, expone ocho observaciones, no sin antes aclarar su convicción de que, efectivamente, se requiere una cuarta transformación en el país “para que acceda a mejores condiciones de justicia y bienestar”, y coincide en que “el cambio de conciencia y de conducta moral es fundamental” aunque sea “uno de los más complejos, resistentes y de largo plazo”.

En la misiva, el además presidente de la comisión sobre la enseñanza de la filosofía de la Federación Internacional de Sociedades de Filosofía, exhorta a explicar las razones por las cuales los mexicanos deberían conducirse moralmente y no sólo indicarles cómo deberían hacerlo; a considerar las condiciones sociales que propician ciertas conductas nocivas y a que no se piense que sólo pueden ser trascendidas por la mera voluntad individual. Aquí ejemplifica la acción dañina del narcotráfico, que promueve una serie de desvalores, como la vida fácil y rápida, la deshumanización, la enajenación y el vicio. Entonces, el director de la Enciclopedia electrónica de la filosofía mexicana
(https://dcsh.izt.uam.mx/cen_doc/cefilibe/index.php/autores) propone:

“La Guía ética debería ser corregida para que cumpla sus fines. El problema moral es sumamente importante para ser tratado en forma elemental. Se requieren otras formas más efectivas en lo objetivo y en lo subjetivo.”

A pregunta expresa, manifiesta estar de acuerdo con los 20 principios de la guía:

“Quién no va a estar de acuerdo con no matar, no robar, no mentir, no traicionar y ser buenos, en abstracto. Pero quiero insistir en que la gente requiere argumentos, convencimiento de que debe comportarse de tal o cual forma. En la guía no se debería decir únicamente: Debes respetar a las personas o no debes discriminar. Esto no es suficiente. Se requiere explicar qué es la discriminación y por qué no hay que discriminar. Hay una discriminación racial, de sexo, o si se prefiere de género y de clase.”

–¿Qué opina de que el gobierno haya realizado la guía con un grupo definitivo?

–Siempre tuvo como modelo la Cartilla moral, de Reyes, y en cuanto tomó posesión ordenó su publicación y distribución masiva por el grupo llamado Servidores de la Nación, así como por las Iglesias evangélicas.

Rememora –como el especialista en temas religiosos Bernardo Barranco escribió en su artículo Guía ética y el catecismo político de AMLO (Proceso, 2301)– que López Obrador deseaba desde hace mucho una “constitución moral” o “cartilla moral”:

“En 2012, como parte de la campaña presidencial, nos llamó a un grupo de personas, entre los que se encontraba el historiador Alfredo López Austin, el periodista Jesús Ramírez, la escritora Laura Esquivel, la profesora de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM Raquel Serur y la psicóloga Emma Laura Manjarrez, para que elaboráramos algo similar a lo que él llamaba República amorosa, y desde la primera reunión nos recomendó que fuera como la Cartilla moral, es decir, algo compresible para el pueblo.

“Nosotros nos pusimos a trabajar y organizamos un coloquio muy exitoso en la Facultad de Economía de la UNAM. Se recibieron y discutieron más de 100 ponencias, y luego nos reunimos varias veces y elaboramos un texto que le entregamos a López Obrador y que presentamos en el Museo de la Ciudad de México. A mi juicio, nuestro texto no le gustó, porque de lo contrario lo hubiera retomado ahora. En lugar de eso formó una nueva comisión integrada, como se sabe, por un grupo de personas destacadas.”

–Usted escribe en su carta que “a pesar de que con frecuencia ‘moral’ y ‘ética’ suelen usarse en forma indistinta, una cosa es enunciar una determinada moral y otra reflexionar éticamente sobre ella”. ¿Cree que es necesario definir lo que es la moral y lo que es la ética?

–En efecto. Es necesario distinguir, en primer lugar, lo que es la conducta moral efectiva, que depende de lo que los individuos hacen ad libitum, es decir, siguiendo las normas morales o no. Aquí lo importante es explicar por qué ocurre esta conducta. En segundo lugar tenemos a la moral. Aquí nos encontramos con diversos códigos existentes en la sociedad que implican principios, normas o valores que expresan cómo deben conducirse las personas.

“La guía ética adopta la misma forma que los mandamientos religiosos situados en el deber ser, pero luego viene la ética, que es una disciplina de la filosofía que busca explicar las diferencias entre las morales existentes en una sociedad dada y en un momento histórico, y las causas por la cuales surgen las contradicciones entre la conducta práctica y las morales vigentes.”

Al instante precisa:

“La ética explica por qué debemos conducirnos de ‘x’ o ‘z’ manera, con el auxilio de las ciencias naturales y sociales. Por ejemplo, a nivel de la conducta moral, un joven que vive en una zona bajo la terrible influencia de los cárteles de la droga se dedica a ser ‘halcón’ y avisa a los narcotraficantes la presencia de la policía. La moral dice que no debería llevar a cabo conductas que propicien delitos, pero la ética estudia las razones de que exista una contradicción entre la conducta moral y las normas morales, y esto es lo más importante”.

Resume:

“La moral es normativa, por ejemplo, sé bueno, y desde el punto de vista ético se debe dar respuesta a por qué las personas son o no buenas o malas, egoístas o altruistas”.

–En la introducción de la Guía ética para la transformación de México se menciona que para transformar a México, es necesario “construir una nueva ética humanista y solidaría”. ¿Cómo hacerlo?

–Por medio tanto de una serie de reformas jurídico-políticas como de una intensiva labor educativa. Esto ya lo había señalado Aristóteles tanto en la Política como en la Ética. Se requiere establecer medidas jurídicas que impidan o castiguen los actos ilícitos, pero también sancionar a las autoridades que no cumplan con lo dispuesto, y además se requiere una intensa labor educativa en todo el sistema escolar y en todos los sistemas sociales.

“No sólo hay que educar al niño o al joven, asimismo a los padres de familia. Existen muchos problemas morales que pueden y deben ser abordados en la educación, como la discriminación racial, étnica y de clase. En la escuela se puede eliminar, mediante una reflexión con los estudiantes, el trato desigual entre hombres y mujeres, el machismo y el acoso.”

Recuerda que se ha visto en la UNAM una verdadera rebelión de las mujeres en contra del acoso de estudiantes y profesores; “eso es vergonzoso y es por falta de una correcta educación”. Y resalta la educación extra-escolar, “que es la que predomina en la sociedad, porque si bien dicen que en la familia se enseñan valores, existen familias en donde se hace todo lo contrario”.

A decir suyo, la educación que imparte el Estado está fallando:

“Es por ello que el Observatorio Filosófico de México solicitó al todavía secretario de Educación Pública, Esteban Moctezuma, que se incorporaran el método de filosofía para niños y cursos de ética en las instituciones de educación superior, y se reforzaran las disciplinas filosóficas en la preparatoria. ¿Cuál fue su respuesta? El ninguneo total. No respondió jamás a nuestras cartas. Además, es un incumplimiento del artículo tercero de la Constitución. Esperemos que la nueva secretaria, Delfina Gómez Álvarez, lo haga.”

Se le pide tratar el papel de la ética en el tratamiento de la pandemia, y amplía:

“Sí, está en todos los aspectos de la emergencia sanitaria. Desde las medidas para impedir el contagio del virus, como el uso del cubrebocas; el informar con la verdad por parte de las autoridades acerca de la intensidad del covid-19; dar a conocer informaciones científicas que contrarresten declaraciones indignantes, como las que hizo el cardenal Sandoval Íñiguez negando la gravedad del coronavirus; el tema del sistema triage en torno a los criterios para otorgar recursos escasos, como los respiradores, y la criminal especulación que se hace con la venta de oxígeno por parte de los comerciantes, etcétera. Los problemas morales están presentes en todas partes.

“En estas condiciones, la ética es más necesaria que nunca.”

En la guía tampoco se aborda el derecho a la cultura y a la educación, y Vargas Lozano finaliza:

“Reitero, está incompleta, y no puede ser producto de la voluntad de unos cuantos, sino de un amplio diálogo público.”