Safari en Tepito

Tepito. Los caídos en el barrio.
Foto: Eduardo Miranda

MÉXICO D.F. (apro).-Wijksafari es un concepto creado por la fundadora de Female Economy, la  holandesa Adelheid Roosen. Se trata de un experimento teatral diseñado  para desarrollarse en zonas estigmatizadas por razones sociales y culturales. En estos experimentos participan habitantes de estas zonas, quienes hospedan y conviven con actores durante dos semanas para después generar un espectáculo que es presentado al público.

Wijksafari, concepto presentado por primera vez entre 2011 y 2012 en Slotermeer,  barrio musulmán de Amsterdam, llega a México por iniciativa del actor Daniel Ximénez Cacho con el nombre Safari en Tepito, con presentaciones que iniciaron el pasado jueves 13, en el marco del Festival de México en el Centro Histórico.

Norma Angélica, Mauricio Isaac, Mónica del Carmen y Raúl Briones, son los histriones que durante 15 días convivieron con cuatro familias tepiteñas. De esta convivencia, entre otras cosas, surgieron textos dramáticos con diferentes temáticas: política, paternidad, miedo e inseguridad, que son teatralizadas por un elenco combinado de actores y habitantes de Tepito como Lourdes Ruiz, la Reina del Albur, Verónica Hernández, Mayra Valenzuela y Martín Camarillo, El Power.

La travesía comienza a las cinco de la tarde, una vez que los espectadores se dividen previamente en cuatro grupos y son citados por uno de los actores en un punto específico, cercano a Tepito, para iniciar un intenso recorrido lleno de historias entrañables, instantáneas del barrio, motocicletas e incluso una taquiza.

De las cuatro historias que integra Safari en Tepito, cada grupo tiene la oportunidad de presenciar dos de ellas escenificadas en lugares emblemáticos del barrio, como el Mural de los Ausentes, el Centro Social y Deportivo de Tepito, la Iglesia de San Francisco de Asís, el Altar a la Santa Muerte en la calle de Alfarería o la Unidad Habitacional La Fortaleza, entre otros.

Mónica del Carmen y Mayra Valenzuela abordan el tema de los derechos humanos a través de escenas que refieren casos como el del Bar Heaven o el de la joven Yakiri, quien estuvo presa por matar a su violador.

Las relaciones familiares de abuso, abandono y la manera en que se remonta la adversidad son tratadas por Verónica Hernández y Mauricio Isaac. Por su parte, Lourdes Ruiz y Norma Angélica retratan el dominio y el control de la mujer como pilar de la sociedad, y Martín Camarillo y Raúl Briones exploran el tema de la paternidad.

Parte fundamental del concepto Wijksafari es reivindicar la mala imagen que tienen zonas como el barrio de Tepito. Al respecto, Daniel Ximénez Cacho comenta: “Algunos ven a Tepito como un nido de rateros con problemas de drogas y con altos niveles de violencia, pero hay mucha gente que trabaja y que está enojada por la imagen amarillista que difunden en los medios sobre el lugar.

“Actores y pobladores de Tepito nos dimos cuenta de que tenemos una gran cantidad de cosas similares como seres humanos, tal vez nos ponemos máscaras, pero somos iguales. Safari en Tepito se trata de entrar y oír de la boca de sus habitantes sus problemáticas.”

Los recorridos se realizan a pie por calles como Carpintería, Toltecas, Av. del Trabajo y el mercado de La Lagunilla, en algunos casos con el apoyo de un grupo de 19 motociclistas coordinados por Israel Ortiz, El Pez, lo que permite a los espectadores ingresar a espacios que en otras circunstancias sería difícil conocer.

“Esto nos hace convivir con gente diferente. Queremos que quienes asistan se sientan seguros en el barrio de Tepito, porque ha habido en el pasado cosas que han hecho que las personas no vengan, pero queremos que lo sigan haciendo”, comenta El Pez.

Safari en Tepito se presenta hasta el 13 de abril con funciones de jueves a domingo a las 17:00 horas. Venta de boletos en el teatro El Milagro, teléfono 5535-1291. Cupo limitado a 40 espectadores (mayores de 18 años). Costo general: $300. (Cuatro horas de duración).